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ITALIAN - COLOMBIAN NETWORK
Organo Ufficiale della Associazione Italiani in Colombia - AICO
(P.G. Nro 375 Risoluzione 17 Giugno 2003)

 
 Edizione /Ediciòn n.111 del 24/01/2011 
     

     

IL CARIBE COLOMBIANO
 
 
El Caribe colombiano es una región ubicada en la parte norte del país que bordea el Mar Caribe. Con una población de 9 millones de habitantes, comprende ocho departamentos incluyendo el Archipiélago de San Andrés con un área total de 132.288 kilómetros cuadrados, aproximadamente un 10 % del territorio nacional.
 
Geografía
Tiene un litoral de 1600 kilómetros que va de Panamá hasta Venezuela, y una gran variedad de escenarios que van desde un sistema de nevados montañosos hasta las aguas coralinas. Como rasgo que se destaca están las extensas llanuras que cubren gran parte del territorio. Sin embargo el Caribe colombiano contiene otros escenarios. Áreas semidesérticas en la península de la Guajira, con escasas reservas hídricas, y ricos yacimientos de recursos minerales como el carbón y el gas natural que coexisten con grandes reservas de sal. Está habitada por grupos étnicos wayuu y mestizos de orígenes negros, blancos y aborígenes. Se dice también que el Caribe colombiano contiene todos los climas, desde el calor tropical en las tierras bajas y la densa humedad de ciénagas y pantanos, hasta el clima templado de la Sierra Nevada de Santa Marta y aun el clima frío de sus picos nevados que están entre los más altos del Hemisferio Occidental. Sobra decirlo, el clima que se destaca es el calor tropical con luz solar intensa, un rasgo que siempre se ha asociado con el Caribe. El “verano perpetuo” y la “intensidad de los colores” que con tanto orgullo pregonaron algunos intelectuales antillanos de los siglos XIX y XX.
La región está atravesada por muchos ríos siendo el principal una de las vías fluviales más importantes del Hemisferio Occidental: el Río Magdalena, que desemboca en el Mar Caribe en el Puerto de Barranquilla. Algunas partes de la región (Zona Bananera de Santa Marta) están entre las tierras de mayor irrigación natural del mundo. También tiene numerosas ciénagas y pantanos ubicados en su mayor parte en el valle del Río Magdalena, el Canal del Dique en Cartagena de Indias y la Cienaga Grande de Santa Marta. El valle del Río Sinú (que atraviesa el departamento de Córdoba) contiene una muy gruesa capa vegetal y es uno de los mejores sitios para agricultura y ganadería en toda Suramérica. Esta presencia de agua ejerce una fuerte influencia en la atmosfera regional como se aprecia en su humedad relativa generalmente alta1, que en la actual emergencia invernal ha alcanzados niveles jamás pensados.
Otro rasgo sobresaliente es su vegetación. Junto con los arrecifes de coral, los manglares y las playas arenosas. Colombia es un reconocido líder mundial en biodiversidad marina y terrestre y la región Caribe está a la altura de la reputación nacional. Las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta y los pantanos de la Ciénaga Grande de Santa Marta, uno de los lagos más grandes que tiene el país, contienen numerosas especies, hábitats y ecosistemas. La región tiene cuatro parques nacionales (Flamingos, Parque Tayrona, Isla de Salamanca y Corales de las Islas del Rosario).
1.Martha Patricia Vides Casado, Colombian Caribbean Marine Biodiversity Mapping For Conservation Planning, Tesis Ms. Science in Natural Resources Management, International Institute For Geo – Information Science and Earth Observation, 2005.
 
Etnicidad
 
En términos étnicos el Caribe colombiano parece un caleidoscopio. La mayoría de la población es mestiza, lo cual significa cualquier tipo de combinación de mezclas raciales, con predominio de componentes Caucásicos, Africanos y Aborígenes sea cual fuere la proporción. Además hay una muy visible población Afro Colombiana, mas que todo en Cartagena y Barranquilla, y en San Basilio de Palenque, una comunidad de ex esclavos cimarrones formada durante el periodo colonial que mantiene su legado africano. Se trata de una comunidad bilingüe que habla español y palenquero, su propia lengua criolla. El archipiélago de San Andres Islas es una comunidad multilingüe: español, ingles y su propia lengua criolla, el sanandresano. Es también el único territorio colombiano con predominio protestante.
En las montañas continentales hay algunas tribus aborígenes (los Kogi y los Ijca, entre los más conocidos) bilingües que hablan español y su propia lengua tribal. Su cultura tiene fuertes connotaciones ecológicas y se consideran como una contribución ecológica a la existencia balanceada de la humanidad. En la península de la Guajira los Wayuu hablan español junto con su propia lengua, el wayunaiki, y se consideran una nación sin Estado que vive en medio de dos Estados, Colombia y Venezuela.
Modernidad

Desde el siglo XIX en adelante, la región ha sido refugio para inmigrantes de todas las nacionalidades, razas y credos religiosos. Ola tras ola de judíos, alemanes, británicos, norteamericanos, italianos, catalanes, libaneses, palestinos, griegos, entre otros, se han establecido y han contribuido en forma duradera y pacifica al desarrollo regional. Su conexión con el mundo exterior la convirtió en la principal puerta de entrada de la modernidad en un país fundamentalmente mediterráneo. Durante el siglo XIX la actividad económica estuvo dominada por los tres grandes puertos que el país tenia sobre el Mar Caribe (Santa Marta, Barranquilla, Cartagena) y por ellos entraron el progreso y la innovación en todos los campos de la actividad humana: ferrocarriles, aviación, radio, futbol, baseball, basketball, planeación urbana, empresas de servicios públicos municipales, empresas disqueras, cervecería, textiles, y demás.2.
2. Sidney W. Mintz & Sally Price, Eds., Caribbean Contours, The Johns Hopkins University Press, Baltimore – London, 1992.
 
Cultura edonística
El Caribe colombiano es conocido por su música popular vibrante y sus numerosos festivales. Cada ciudad y cada pueblo tienen su propio festival que conmemora el cambio de estaciones, una fruta tropical, un animal totémico o una forma autóctona de bailar. La fiesta más ampliamente celebrada es el Carnaval, especialmente el de Barranquilla, uno de los más importantes del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 7 de noviembre de 2003.
La música popular está basada en mezclas de elementos africanos, europeos y aborígenes que generan una atmosfera hedonística que, dentro y fuera de Colombia, muchas personas han encontrado atractiva generación tras generación. Entre los variados estilos de música popular los más auténticos son la cumbia, el porro, el vallenato y las pintorescas danzas del valle del Río Magdalena.
 
Talento humano
 
Desde tiempos coloniales la región ha producido algunos de los líderes más importantes del país en la política, las artes, la economía y la ciencia. Muchos costeños han sido reconocidos como pioneros en sus campos respectivos, algo que probablemente es debido a la apertura al mundo de la región. Algunos de los mejores escritores, pintores, músicos, historiadores, sociólogos, médicos e investigadores en salud, ingenieros, matemáticos y técnicos son de origen costeño. El político colombiano más importante del siglo XIX, Rafael Núñez, cuatro veces presidente y también escritor y pensador, era cartagenero. Y muchas de las figures colombianas son costeños: el Premio Nobel Gabriel Garcia Márquez, la cantante Shakira, y el médico de renombre mundial Rodolfo Llinás. También es costeño el mejor y más inteligente de todos los futbolistas que haya producido Colombia: Carlos “Pibe” Valderrama, nacido en el barrio Pescaíto de Santa Marta. Un barrio de puro futbol.
 
Apertura
 
Los costeños tienen la mente muy abierta. Algo que se debe a sus condiciones de vida que evidencian mucha diversidad. La región tiene rasgos de “sociedad de frontera” que entra en contacto con el Otro, vía inmigración, comercio, piratería, contrabando y trata de esclavos, un escenario de libertad sin restricciones o en todo caso sin constreñimiento. Una sociedad con menos exclusiones que sus contrapartes occidentales. Esta apertura se encuentra reforzada por una urgencia social de viajar. Como suele suceder en el Caribe, una de las grandes expectativas existenciales es la movilidad. Otra manera de decirlo es que la nuestra es una sociedad donde todos sueñan con ir más allá del horizonte.3
 
Limitaciones
 
Por optimista que parezca esta lectura de la sociedad costeña, sus limitaciones son severas. Tal vez lo más importante aquí es la pésima calidad de la educación, confirmada año tras año en las rendiciones de cuentas de los gobernantes y en las evaluaciones periódicas de las entidades internacionales; su consecuencia mayor, los grandes niveles de pobreza que se ven en la región. Otra consecuencia de la pésima calidad educativa es que la mayor parte de la población tiene malos hábitos de trabajo. Hay un problema de mala calidad del trabajo. De modo que la inequidad en todos los aspectos es mayor aquí que en los departamentos del interior del país. La región también acusa los males del país en su conjunto: violencia de narcotráfico, guerrilla y para militarismo. Y presenta una faceta protagónica, esta vez triste: la corrupción política. Es sabido que no hay un solo escándalo de corrupción donde no haya un parlamentario, un gobernante o un empresario costeño.
A esto se añade un desplazamiento masivo desde el sector rural hacia las tres ciudades portuarias (Santa Marta, Barranquilla, Cartagena) mostrando cifras que se salen de proporciones en comparación con las cifras nacionales. Esto coloca una severa carga sobre unos servicios públicos ya de por si sobrecargados.
3. Christine Barrow & Rhoda Reddock, Caribbean Sociology: introductory readings, Ian Randle Publishers, Markus Weiner Publishers, James Currey Publishers, Kingston – Princeton – Oxford, 2001.
 
Globalizacion y crisis mundial
 
La globalización afecta al Caribe colombiano tanto en lo positivo como en lo negativo. En el primer sentido se ha dicho que la gente del Caribe, a través de la diversidad y la movilidad, tiene una mente verdaderamente global desde el nacimiento mismo del sistema capitalista mundial. Evidencian una tendencia a percibir el mundo en términos amplios. Por otra parte, los avances tecnológicos han profundizado las desventajas del Caribe colombiano porque nuestros procesos productivos incorporan tecnología en una proporción menor y son menos eficientes que los de otras regiones colombianas, para no hablar de los estándares internacionales. Por ultimo, la actual crisis financiera mundial ha afectado al Caribe colombiano según patrones ya conocidos: como región relativamente pobre; en los tiempos difíciles sufre más que las regiones ricas.
 
El caribe interior y la catástrofe invernal
 
En un país fuertemente centralista como Colombia, la visión de país es que hay una Costa –atrasada- y un Interior –desarrollado.
Pero esto es equívoco, ya que cada costa tiene su propio interior, como ocurre con la región Caribe, cuyo interior está conformado por enormes extensiones rurales, por subregiones que entre ellas están más cercanas que los municipios de un solo Departamento (tan cercanas, que hay una presión subregional para que se constituyan nuevos departamentos en el interior del Caribe).
El Caribe Interior es la despensa vacía, el desplazamiento, la tierra del olvido. Y esto se manifiesta en toda su intensidad en la tragedia invernal, donde quien más sufre es, no tanto las ciudades capitales, sino precisamente el Caribe Interior.
Cuando en el mes de noviembre de 2010 el Fenómeno de La Niña alteró el clima nacional desde el comienzo de su formación en el mes de junio de este año, las lluvias más intensas y abundantes nunca antes registradas en el país, se presentaron en las regiones del Caribe. Las partes baja y media de los ríos Cauca y Magdalena, así como algunos de sus afluentes, presentaron niveles nunca antes registrados en la historia de la hidrología colombiana.
Como consecuencia del actual fenómeno de La Niña, el gobierno nacional ha informado que han perdido la vida más de 200 personas, han desaparecido más de 120, han resultado heridas cerca de 250, hay 337.513 familias afectadas, 2.049 viviendas destruidas y 275.569 viviendas averiadas en 654 municipios de Colombia.
Se han provocado graves inundaciones, derrumbes, dalias de vías, pérdidas de zonas agrícolas, de viviendas y centros educativos, acueductos, hospitales, y dalias en la infraestructura de los servicios públicos. Pero, la verdad sea dicha, el 70% de los damnificados (1.405.397), y el 66% de las viviendas afectadas (191.149) se encuentran en la región Caribe y en el Caribe Interior. La avalancha de las aguas del río Sinú inundó 45 mil hectáreas; en Bolívar y Atlántico están bajo el agua 60 mil y 50 mil hectáreas, respectivamente. Las vías terciarias de la región Caribe, prácticamente desaparecieron.
Una estrategia de Rehabilitación y Reconstrucción, necesariamente, estará determinada por la reconstrucción del Caribe Colombiano y, de no tenerse en cuenta una visión de ecosistema, el futuro no será mejor sino peor, y se perderá la gran oportunidad de hacer una región sostenible y viable.
 
 

 
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